lunes, 23 de mayo de 2011

ENTREVISTA

Bien esta es una entrevista para la revista K-OS ORGANIZADO de Huancayork.

1.- ¿Cuáles fueron tus primeros acercamientos a la literatura?
Bien, para responderte solo me transporto a mi niñez, sí, creo que fue ahí, con lecturas que mi madre me hacía de versiones de Robinson Crusoe, hablo de cuando tenía 7 años más o menos, luego me veo leyendo bajo presión y luego seducido totalmente por El Quijote, cuando bordeaba los 12, esos dos momentos fueron claves para saber que en la literatura tenía algo esperándome…….

2.- ¿Desde hace cuanto vienes haciendo literatura?

Vengo componiendo, juntando palabras para representar historias que se me ocurren desde el año 2005, época en la que me encontraba a flor de piel con el trabajo creativo, tenía la mente tan lúcida que a veces suelo desconocerme cuando evoco mis recuerdos, supongo que aún era un muchachito lleno de esperanzas y expectativas de la vida, pero por otra parte, ya se cuajaba en mí, ese sentimiento de que todo estaba perdido, de que mi carácter sería mi asesino, asesino de mis sueños e ilusiones, y es cuando recuerdo la primera historia que escribí, se trataba de un muchacho que de pronto despierta en un desierto y poco a poco va reconstruyendo su vida, pero a medida que lo hace, va sintiéndose fastidiado y hasta arrepentido de contar con una memoria que rápidamente le muestra lo duro de estar vivo, el sufrimiento que se esconde tras de cada acción humana, etc.

3.- Los cuentos que haces están perturbadoramente pajas , como “El crimen de Mishasho, ¿Qué te influyó, como así te animaste a realizarlos?

JAJAJA, perturbadoramente pajas, me gustan los adjetivos que usas. Cómo me animé, verás, todo empezó con POE, el maestro de maestros, cuando uno lo lee, siente que corrientes eléctricas recorren tu cuerpo obligándote a hacer algo a cambio de haber tenido el privilegia de haber leído semejante trabajo, sí, así empezó, como pagando con cuotas, es decir, con cuentos, tanta literatura buena que leía. Con respecto del cuento q mencionas, es curioso, pero esa historia se trata de una anécdota con chisporroteos de ficción mórbida, sobretodo en la conducta del oso perezoso, una anécdota que un viejo amigo me refirió en una charla amena que tuvimos en la Universidad.

4.- ¿Qué opinas de la difusión de la literatura local?

Difusión, no existe tal cosa, es decir, no de manera masiva, hay inquietud de algunos escritores por dar a conocer su trabajo a través de revistas o páginas en internet, pero su área de influencia es sino nula, tal limitada que solo llegan a esferas amicales o familiares, y a más, laborales. La situación en nuestro valle es muy lamentable, ya que la ausencia del hábito de lectura, sumado al desinterés por lo nacional, así como la incultura de la envidia y el individualismo hacen de la realidad artística en general, algo tan paupérrimo que mejor hablamos me haces otra pregunta.

5.- Cuéntanos un poco sobre tu participación en eventos relacionados con la literatura.

Hay tan poco que contar que creo quela vergüenza sería lo adecuado sentir, pero no. Hubieron un par de presentaciones de boletines que yo mismo realicé, un concursito de cuentos que pasó sin pena ni gloria, y el resto fueron solo chácharas en antros lúgubres, y bajo influencia de palabras insanas de amigos y dementes que solo la noche acobija.

6.- Coméntanos brevemente sobre la escena literaria en Huancayo.

Huancayo es tierra de grandes personajes como Parra del riego, pero actualmente no tiene gran cosa, un sucio Chavarría por ahí, otro delicado Bossio por allá, un andino Yanasiwar por acullá, un bohemio Calle por otro lado, bueno es lo que hay, quizá haya más, pero desconozco.

7.- ¿Algún proyecto literario que tienes en mente?

Más cuentos en la vena Ribeyriana, Cortazariana, y alguna novelita por ahí.

8.- ¿Cuál fue el mejor libro que leíste?

Ufff, son tantos que mejor giro la ruleta rusa y aprieto el gatillo para decirte que 24 HORAS DE LOUIS BLOOMFIELD, una novela de esas que te quitan el sueño, el apetito,todo.

9.-¿Qué mensaje le das a las pocas mentes que se concentran en la literatura?

Que este vano oficio es un completo desperdicio de tiempo y de sanidad, que mejor dedíquense a la economía o la prensa. Pero que si les atrae finales en callejones, víctimas del delirio de Korsakoff o el Delirium Tremmens, entonces prepárense, que les aguarda la eternidad, la inmortalidad.

10.- ¿Algo que desees agregar, algún blog?

Ron al café, y sigan leyendo a Bukowski y visiten www.dimencial.blogspot.com, ah y gracias por la entrevista, sé que tu zine es tan conocido como las ratas alienígenas, así que será un éxito, hasta pronto.

viernes, 6 de mayo de 2011

ESCRIBO



Pensé tenerlo todo, pero cuando reparé en mis posesiones, me di cuenta de que en realidad tenía nada! un vacío tan profundo como la indiferencia de alguien hacia lo que ignora....así que decidí recuperar lo perdido, mas pensé: y si en realidad nunca tuve algo', entonces sí sería grave ya que sería inminente la inacción, y la voluntad seguiría sumida ahí, en el fondo de mis deseos, cubierta con toda la basura que ingiero....por eso, aluciné: mejor sigo pensando que tengo algo si quiera, para así evitar mortificaciones postreras, y desde entonces....ESCRIBO.

domingo, 17 de abril de 2011

Hello Kitty, and good bye!

Cansado de gritar su nombre en silencio, cansado de pensar en primera persona, se detiene a reflexionar sobre las actividades que hasta entonces consideraba sensatas y útiles, nada era relevante, todo un camino desperdiciado, un rastro tan fugaz como la estela gaseosa del aliento...

Muy a pesar de aquello aún brillaba en sus recuerdos la cálidez de sus besos y la hermosura de sus manos, pero ya no podía insistir en volver a soñarla, pues le había advertido, si deseas amarme, me dejarás ir, así tiene que ser, que porqué?, por nada, solo que así soy, es mi naturaleza, aceptas?, está bien había dicho.


A dos días del quiebre, emergían de él los sentimientos clásicos de nostalgia y extrema necesidad de volver a verla, y hasta fue capaz de acercarse a su guarida, para quién sabe verla y alimentarse con un poco de ella para así, sobrevivir un poco más...Pero como nada sucedió, ni en el transcurso, ni después, reparó en los trescientos metros del Golen Gate y sintió cómo algunos dejaban poseerse por ese extraño hechizo de que todo está perdido y a punto de estallar.


Alucinando sobre cómo sería si volviera a tenerla cerca, camianba hacia casa, lentamente, disfrutando el aire negro de la noche, a través de rostros y figuras difusas que raramente podrían a él interesarle, aletagándose más y más entre las espesas aguas ed ese torbellino que era dejar de improviso a alguien amado....


Sin embargo a ella le importaba tanto como a los jesuitas los ritos de iniciación Junkie, y meditaba cada vez más seria sobre sí a este tipo no le interesaba más, no porque así quisiera, sino solamente porque comprometía a su ego, y ella, razón de jactancia, nadie la dejaba así nomás....


Pero él la dejaría, y ella consideraría que algunos si podían dejarla tan rápido que no podría pensar si quiera en los motivos o razones....y así sería siempre, ya que nunca lograron conocerse...........

domingo, 10 de abril de 2011

El Foso

El Foso



Casualmente había tenido la oportunidad de leer un cuento de Valdelomar que llevaba por título algo en latín, un par de días antes, el cual era peculiarmente similar a lo que ahora contemplaba extasiado, y no es que fuera muy fanático de leer cuentos o poesías y esas cosas harto fichadas de, ¿qué sí, te gusta eso?, pero de vez en cuando cogía alguno de los ejemplares que la mamá dejaba sobre la mesa de noche. Ah, y es que ella sí parecía disfrutar de introducirse en una historia, sumergirse en ella, delirar y soñar intensamente con cada elaborado nudo que pudiera presentársele en cada obra a la que se dedicaba, claro que haciéndolo durante casi cuarenta años, era de suponer que, la desde hace un lustro, abuela, era una completa profesional en el capture y mastique de la prosa y a veces del verso.


En el cuento eran los personajes calavera y huesos, en este caso en cambio aún exhibían trozos pequeños de carne reseca, pero en zonas como las de los ojos, era notable la ausencia de músculos y piel, dando una impresión tanta a quien lo observase, que de hecho pensaría: miren qué cavidades, le comieron los ojos o qué. También el desconcierto que experimenta uno de los personajes al asimilar su actual condición, es decir, de muerto, es claramente opuesta al de este caso, pues en ellos se percibía claramente la plena consciencia de que estaban acabados y que se podrían mientras sus organismos de alguna manera se resistían a caer putrefactos de inmediato, y notó para su sorpresa mayor que algunos reptaban entre dolorosos sollozos las zonas de penumbra del claustro, que más oscuras y siniestras lucían, pero le fue difícil determinar si en verdad se trataba de seres humanos, o si por otra, los restos de alguno, como por ejemplo, un tórax con una cabeza enorme, en movimiento lento y pausado, teniendo como eje a las vísceras y lo que resta de la columna vertebral de uno normal, u otro que guarecido en el triple ángulo del rincón más inaccesible en alguna de las habitaciones que parecían integrar un número exorbitante, chapaleara entre lo expelido por un agujero entre la boca y la laringe, mezclado con lo que el ano se le resistía contundentemente a seguir tolerando en el organismo, no teniendo aspecto humano, sino más bien de una bola de carne muerta, hinchada y amoratada, llena de larvas de moscas y hediendo fecalmente.


Ambas composiciones, a pesar de su curiosa similitud en el motivo, se diferenciaban notablemente. En el texto se hablaba a quemarropa acerca del destino del hombre y su vigencia irrelevante en la vida, cíclica; básicamente sobre el conflicto existencial de siempre, y en cambio para Ellos los temas de charla oscilaban entre el lugar de procedencia de cada uno, sus reminiscencias más probables y hasta las inconcebibles, o en algunos casos, imposibles, por ejemplo que durante algunos años un suceso extraño vaticinaba su actual miseria, se trataba de una misma rata que cada día asomaba por una de las grietas de la tubería en la cocina, a la que ninguno logró más que ahuyentarla hasta su religiosa asistencia y husmeo la tarde siguiente. También sobre sus familias, lo muy buenas que estaban, una mejor que la otra, según tuvieran la oportunidad de intervenir, o lo más dramático, el tema de la madre perdida o la que aún en vida sufría por causa de ellos, y lloraban, gemían, empinaban el codo, resoplaban, echaban un vistazo a su alrededor, siempre con la misma resignación de siempre, de quedarse hasta la pérdida completa de la percepción de la realidad, de la luz o de la sombra, del frío o el calor, del hambre o la satisfacción de estar lleno, del odio o el amor, y hasta habían oportunidades en las que de pronto a alguno se le llenaba la sangre de ira y rabia que destilaba por la boca, con palabras navaja, o en casos un tanto menos recurrentes, agresiones físicas, o al menos intentos de agresiones con las minúsculas fuerzas que les quedaban, que no eran suficientes para siquiera ponerse de pie y mantenerse erguido unos minutos.


Así, luego de haberse detenido unos instantes en el umbral de aquél lugar decidió ingresar, tomar asiento en algún rincón para seguir meditando y presenciando aquello; de inmediato se le acercaron como mendigos un puñado de ellos, logró echarlos y evadirlos con solo acelerar el paso, dirigiéndose hacia el tendero, quien tras una mole de objetos vetustos, obstinado fregaba sus calcetines agujereados y hechos jirones, con el propósito quizá de cuanto antes dejar ese lugar para salir a respirar un poco, hola le dijo, qué tienes para ofrecerme, estoy de paso y bueno, di con el bar.


No obtuvo respuesta, solo la revelación tras una delgada capa de pelusa gris en el rostro, de una mirada calcinada y refulgente de un carmesí intenso, como si un gran chorro de sangre golpeara detrás del cráneo, insistiendo en estallar con todo y globo ocular. Para de inmediato arrojarle el envase púrpura de un licor viscoso y turbulento en la cara, y exigiéndole raudo a cambio una moneda de poca importancia.


Y se disponía a beber, pero nada más de asomar las fosas al borde para sentir el ácido corrosivo que emanaba por aquél lugar para darse cuenta primero, que de atreverse a beber estarían tan sentenciado como el resto de seres que estaban ahí, y segundo, que el lugar entero iniciaba una mutante transformación, las paredes adquirían vida y de entre su superficie extremidades y rostros grotescos luchaban por liberarse, y los espectros que momentos antes pululaban a la luz de la luna que se colaba por ciertas rendijas, ahora no estaban, se habían marchado todos. Le pareció sumamente extraño ya que al verlos le pareció que estuvieron allí desde siempre, como los insectos bajo un dolmen, sin la consciencia de que hubiera vida más allá de su reino entre lo pétreo y la húmeda tierra. Pero ya no estaban, ni uno solo, y tras de sí solo quedaban sus fluidos estomacales, esputo y restos de uñas y cabellos impregnados en los muros, de cuando se ensañaban furiosamente contra la imposibilidad de derribar tal infraestructura. Lo dejaron solo, abandonado, pensó.


Supo entonces que jamás habían estado aquellos, o que si estuvieron fue hace tanto que solo entre el polvo estaban los vestigios de sus pasos, y sintiendo que todo se reintegraba en su memoria como los pedazos de un espejo hecho trizas y que ahora se recomponía dejando a la vista el verdadero rostro suyo, y como en el Extraño lovecraftiano, descubrió que la abominación se trataba única y exclusivamente de él, y contrario a la lógica, no sintió congoja o desazón alguna por este descubrimiento, sino que solamente suspiró larga y profundamente hasta quedar vacío por dentro y desvanecerse aletargándose en simultáneo hacia desconocidos y oscuros mundos en los que dejaba por instantes su real condición para ser por ejemplo un curioso entrando a la boca del Foso, donde las almas atormentadas gruñían dolorosamente, pronunciando su nombre una y otra vez, diciendo, ven, vuelve, estamos solos sin ti.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Vórtices Oníricos


Por: Krandog Grenhas

La noción de los sueños como simple estado de reposo uniforme de un organismo y nada más, se torna insuficiente desde que se descuida el aspecto psíquico del mismo; quiero decir, y esto que quede grabado en fuego, que no porque en apariencia un cuerpo repose durante un periodo considerable de tiempo, significa que realmente esté ahí, al menos no mentalmente, claro está. Asumiendo el sentido de realidad como entorno físico perceptible y supeditado a la capacidad limitada de los sentidos, considero innegable la posibilidad de existencia de realidades más allá de la percepción, realidades simultáneas y distribuidas en un tiempo y espacio tan extenso como el universo mismo. 
Pues bien, preparado el terreno podemos edificar. Se trata del entorno perceptible durante el sueño, de los elementos físicos que componen los escenarios en los que se desarrollan, de las posibilidades, de los personajes, situaciones y circunstancias; de asumir que todo aquél acuoso y olvidadizo mundo, existe, independientemente de la que formamos parte durante los estados insomnes. Ahora bien, mi postura queda justificada debido a los estrechos límites en que están encerradas las facultades intelectuales del hombre; aún cuando se desarrollan a pasos agigantados, y porque creo en la existencia de realidades que a pesar de estar ahí muy presentes, -como el caso del sueño- se escapan a nuestra voluntad de aceptarlas como tal, tan reales, y es que es como cerrar los ojos para ocultarse de alguien, o hacer vista gorda y tratar de explicar lo incomprensible, como si la aplicación de la razón funcionara más allá de nuestras limitaciones como especie. 
Entonces, una vez levantados los muros y columnas, nos toca hacer la techumbre. El ingreso al mundo de los sueños puede parecer la actividad más simple de mundo, ya que se realiza casi involuntariamente, pero cabe preguntar, ¿uno siente con precisión el momento exacto de transferencia de realidades?, ¿verdad que no? Cuando menos se espera ya se está dormido y actuando e interrelacionando con aquél mundo. Sin embargo, si agudizamos enormemente la atención, podremos –no todos obviamente- ser testigos del momento exacto en el que atravesamos el umbral o demarcación limítrofe entre una y otra realidad. Me refiero a los Vórtices Oníricos. Éstos son una versión de los patentados agujeros negros de Hawking, es decir, son pasajes o portales en forma de remolinos vertiginosos que absorben la percepción total del sujeto para transportarlo a la realidad onírica. A veces se presenta en forma de una puerta con la cerradura girando a velocidades imposibles, y es cuando asoma la desesperación de tratar de introducir la llave que la abrirá, otras en cambio son como abismos magnéticos que irrevocablemente tiran de uno hasta sumergirlo en el sueño, en fin, variaciones de forma.
Durante la existencia del sujeto en esta realidad, alterna con la otra gracias al sueño, pero una vez muerto el organismo, se transfiere la capacidad de percepción y existencia de los seres a otras formas de realidades, manteniéndose la alternancia con otras. En una sucesión quiméricamente eterna. 


domingo, 29 de agosto de 2010

COMA



Uno de los lados de la camilla, el que está más próximo a mi cabeza, presenta un aspecto corrugado, esto no llamaría mi atención a no ser porque nadie está ejerciendo presión alguna sobre la zona corrugada, nadie que pueda yo ver, ni tocar. Por eso desperté como fastidiado, creyendo que se trataba otra vez el gato. El gato no está, al menos no sobre la cama, y el aspecto corrugado no desaparece; continuar mirándolo estando recostado no es muy sensato para alguien que le teme a todos los relatos de terror post cena que narraba su abuelo. ¿Un alma de rodillas?
Y pues el cuerpo se arroja hacia adelante, posa sus piernas fuertemente sobre el piso de madera y con las manos frena al dorso que se dirige de frente hacia el cuadro de Fuseli, mi más fanática idolatría. Tenía ese cuadro desde la secundaria, era un obsequio que un maestro sumamente extraño en su actuar me lo dio, nunca volví a ver al maestro, desapareció de la faz de la tierra, no habido. Desde aquella época mantuve aquel cuadro bajo la cama, hasta que conseguí este trabajo y al ver tanta desolación en el pueblo, así como en los muros, decidí que por fin podría servirme en algo, y comprendí al ver por primera vez “La pesadilla” que eso era lo debí ser, no pintor precisamente, ni el caníbal de la imagen, sino alguien que desborde en imaginación, que exalte la fantasía y el horror. Con cada remirada a la “La pesadilla” mis huesos se hacían más duros y mi corazón latía más fuerte, era la presión de mi existencia, exigía que haga algo con el talento que me dio. Pero aquel presentimiento magnánimo acabó al colgar en un clavo el sensacional cuadro y mirarlo, mirarlo de por vida, mil veces al día y aceptar que sigo siendo un simple mortal.
El gato salta y desaparece en el pasillo, luego de hallarse muy cómodo sobre el tapete que Martha me obsequió como regalo de despedida. Pienso en Martha frecuentemente, en casa todo me la recuerda, los muros parecen sentirse tristes también, los muebles igual, pero la que más sufre es la caja de tejido; sí, hace horas, antes de venir al trabajo pude constatarlo; una gruesa seda arácnida cubría todos los enceres textiles, haciéndolos ver antiquísimos, inservibles. Pero no era eso lo que me conmovió de esta manera, sino que no sé porqué creo haber oído lamentos de un conjunto de palillos que en ocasiones Jiux, mi hijo, usaba como baquetas, me decían algo como ¿Cuándo viene ella?, la extrañamos tanto…También yo la extraño, pensé de inmediato, pero ni modo, aceptémoslo, la muy guarra no volverá jamás; tendré que echar a la basura todo lo suyo. No soportaré voces que se lamentan tras figuras de objetos inanimados.
No hay nada ni nadie, como siempre. Creo que en la vida todo funciona en base a ilusiones que se van alejando cada vez más de uno; llegué a esta etapa de mi vida creyendo que hay mucho por vivir, que siempre habrá mucho; dejé que los días pasen uno tras otro repitiéndose incesantemente mientras yo lo contemplaba, como un impaciente mira el reloj o como en una ruleta, y ahora me veo aquí, atrapado entre estos muros, por casi quince años, sin poder desligarme de mis responsabilidades de padre, hombre y humano, siempre con ese mal sabor en la boca de asumir como nada trascendental el transcurso de mi vida. Y tengo miedo; aún hoy, cuando la panza me cuelga cubriendo casi todo mi vello púbico, y mis piernas lucen flacuchas, algo arqueadas y mi piel es más delgada, fláccida, aún hoy, tengo miedo. Miedo de pensar en la realización de todas mis pesadillas, de comprobar que no estamos solos solo porque no hay nadie alrededor, o de pensar que enloquezco, que pierdo el juicio y me hundo en soledad.
No alcanzo a visualizar la hora que es, afuera continua oscuro, recupero la movilidad luego del salto, levanto la cubierta de la cama y trato de cubrirme para retomar el sueño. Felizmente lo corrugado ya no está, ha desaparecido y ahora luce muy liso y plano. No me interesa pensar en qué produjo aquel bache en mi camilla de cuero, es mejor, evito erizar mis pelos y vomitar espuma.
¡No puede ser!, esta vez sí fue demasiado, sentí con total claridad la respiración de alguien sobre mi cara, un aire frío, como si abriera la ventana y sacara medio cuerpo por ella, de inmediato recorre mi cuerpo en todas direcciones; esta vez no puedo siquiera salir disparado de la cama, estoy paralizado, la voz no me sale, creo que lo peor está por suceder…
Casi no puedo respirar estando cubierto del todo, oigo un ruido en el pasadizo, deber ser el gato, michi michi, alcanzo a proferir, no oigo respuesta, no hay gato alguno, nunca rehúsa tal llamado, entonces ¿qué? o ¿quién está caminando ahí?, doblo mis rodillas y mis codos, en posición fetal trato de hundir mi cabeza en el pecho, y trato de pensar en otras cosas, sí, Martha, claro, Martha, ¿por qué me dejaste? Te odio por haberlo hecho, pero también te extraño…nunca perdonaré tu acto, me dejaste sin Jiux, sin calor por las noches, sin dinero en los robles, sin café por las mañanas, me dejaste en la ruina.
Ha funcionado, distraje mi atención de los extraños sonidos y me siento más tranquilo, el miedo a menguado, relajo mis músculos y me atrevo a estirar el cuerpo, es muy placentero, sobretodo luego de una tremenda contracción muscular provocada por el miedo. Esta vez sí creo que se acabó todo por hoy, espero que el sol no se haga esperar y se haga de una vez de día.
De haber acabado todo aquel momento quizá todavía sería el señor Voore que todos conocían, o bueno, algunos; pero no, nada terminó. Se abrió lo que más temí, un vórtice al lado derecho de mi cama, un remolino que al parecer solo apareció para absorberme. Sentí que mis carnes eran arrancadas y mis huesos triturados, y que la fuerza extraña no se detendría hasta absorberme del todo. Frecuentemente creí que esto sucedía en el umbral entre el sueño y esta realidad, pero ahora sé que estaba despierto cuando lo sentí….porque no puedo moverme, he sido absorbido por una realidad paralela, agentes buscadores de cuerpos y piel humana de otras dimensiones me habían robado de mí mismo, dejando en mi lugar un cuerpo inútil e inservible, hediondo y que se pudre cada instante. En coma.
Aún pienso en Martha y en lo cruel que fue, pero ya no puedo sentir odio, estoy cansado. El Centro de Salud me acogió modestamente desde lo sucedido, por los años de servicio, según dijeron, aunque estoy seguro que no les gustó tanto la idea de mantener a un enfermo en coma solo por haber sido éste, un dedicado personal de limpieza durante quince años; me mantienen en cuidados intensivos, en un rincón, creo que ya se olvidaron de mí, no sé cuánto ha pasado desde que vi a la última persona, pero la soledad apesta, es lo peor que le puede pasar a uno, y claro también el miedo.

sábado, 7 de agosto de 2010

ACEPTABILIDAD Y GRAMATICALIDAD

Me vi obligado a guardar esta información, que creo importante , para aprender un poco más sobre semántica, que me tiene la verdad , bastante  descocado. Ahí va:

Un enunciado es aceptable cuando puede ser usado perfectamente por un nativo hablante en una situación determinada sin que produzca choques lingüísticos, no depende de las reglas lingüísticas, sino de cuán natural sea y que no produzca rechazo en la colectividad, la gramaticalidad por su parte, es una condición para la aceptabilidad ya que la oración para ser aceptada tiene que ser generada, y esto implica concordancia y coherencia con las reglas gramaticales; sin embargo para que una oración sea aceptada no solo tiene que ser generada, también tiene que responder a factores estilísticos, procesos de la memoria, aspectos normativos y otros elementos que hacen a la actuación lingüística. Así, al decir “Esta casa se vende”, aunque gramaticalmente esté incorrecto debido a la discordancia entre el sujeto y su verbo, es aceptada por la efectividad comercial y porque es de fácil actuación lingüística; y porque no produce ningún rechazo en la colectividad, todo el mundo entiende que la casa está en venta y que no es ella misma quien se expende.