sábado, 14 de diciembre de 2013

ROSTROS




Vamos logrando parecernos, si te fijas hasta tengo tus labios y la forma en que caen tus ojos al final de sus comisuras. No me digas que son tonterías, solo toca mi nariz, recórrela con tus largos dedos que ahora también yo tengo. Ves que no son tonterías. Oye y si no lo notaste siento palpitar mi corazón en afinidad con el tuyo; a eso cómo le llamas. Sincronía eso es, sintonía también claro. Estamos perfectamente de acuerdo entonces; adelante, llama a esa puerta, no, mejor a esta otra, la de madera. Nos oirán te lo aseguro, y cuando salgan a ver tú tienes que estar de lado, bajo la sombra del abedul, mientras yo con mi gran sonrisa espero darle las buenas noches a la persona que dignamente nos abra las puertas; entonces cuando diga hola tú sales y listo, le pones.

Su rostro hermano, viste cómo fue mudando de la sorpresa al miedo y luego al pánico en menos de dos segundos. Y yo bajo esas odiosas hojas viéndote paralizar el tuyo, o sea tu rostro, a ver dime por qué, no habíamos quedado en que le darías las buenas noches y nada más cuando te acercaras un poco sería mi turno para desde este lado donde estaba salir raudo y aplicar el factor sorpresa y la llave al cuello o las piernas a mis brazos, tumbarla y en piso lo primero sellar su boca y orejas con estos adhesivos. ¿Eh?, es que no me escuchas o qué, no entendiste nada; te quedas ahí viéndola, sin decir nada, ni hola, con las manos y el resto del cuerpo tan rígidos que hasta parecías de mármol. Y lo peor, volteas y me miras como pidiendo ayuda.

Qué podía hacer, no tenía de otra, pasar como si no supiera de quién te tratabas o lo que pretendías hacer. Buenas noches te dije guiñándote, y tú todo estupefacto, dibujando en tu cara ahogada en el sudor de la confusión, buenas noches… Señora cómo está, ¿todo bien? ¿Ves?, ahora sí preguntas cómo es que se me ocurrió actuar de tal forma; no hubo un cómo, pero sí un por qué, y eso es tan simple como la respuesta al por qué te quedaste mudo y paralizado: improvisar querido amigo. Pasé de largo, doblé la esquina, detuve la marcha, traté de oír lo que seguiría en tu situación, pero nada, solo un: perdone, creo haberme confundido de dirección, disculpe usted señora linda. Y ella: no, espere, de qué se trata todo esto, primero alguien llama a mi puerta a las dos de la madrugada, acudo a su llamado y se queda mirándome sudando y tan quieto que hasta pensé: este sujeto es de piedra o qué; y enseguida sale de entre las hojas de ese odioso árbol que no hay cuándo derriben por ser nido de ratas, incluso humanas, otro sujeto más parecido a usted que a cualquier otro, y saludándome pasa de largo, no olvido el guiño, no señor, cómo dejar de ver hasta el mínimo detalle de todo lo que pasa. Y es que a mí no me van a sorprender con llamaditas a la puerta a estas horas con propósitos desconocidos pero muy sospechosos. ¿No serán ustedes dos ladrones verdad?

A mí no me diga nada señora, ni una sola palabra, quién se ha creído que es usted para mandar detenernos. O sea que ahora nadie puede llamar a la puerta de alguien sin ser otra cosa que ladrones, y aunque la hora fuera esa o cualquier otra no tiene en absoluto ninguna importancia, el hecho es que usted nos está difamando y no se lo vamos a permitir, de ninguna manera me oyó. Qué va ser, no tenemos miedo de nada, si quiere que siga con su denuncia, lo que es nosotros seguimos con nuestra versión.  A este señor no le conozco antes de haberlo visto aquella madrugada llamando a la puerta de la señora ésa, y si mi  error fue saludarlo con ínfulas de ser conocido suyo, pues me retracto, yo no sé nada de estas dos personas ni de ninguna de sus mañas. Quiero llamar a mi abogado.

No me hago, yo no te conozco, por favor, ni sé cómo te llamas. ¿Nuestro parecido?, qué sé yo, coincidencias genéticas o el simple azar, quién sabe. Por ejemplo mi abuela una vez mientras esperaba a mi abuelo en la estación de trenes, vio venir a un hombre bastante parecido a un hermano que ella había perdido unos años antes. Éste al llegar donde ella le dijo: Hola Olga, como si la conociera. ¿Olga? dijo ella, tratando de confundir al señor, pues efectivamente ése era su nombre, pero pues jamás en toda su vida había visto al señor ése. Usted se está confundiendo, fue cuanto le dijo, yo no le conozco a usted. Cómo que no, le respondió aquél, si crecimos juntos en casa de Dadá, el tío que ambos compartían, según él. Dadá en realidad había sido un antepasado que aseguran murió de un infarto mientras castraba a un cerdo; más información no había en su memoria. Quizá habían muchos Dadás en las historias familiares de la gente, lo cierto es que la abuela decidió oír la historia del desconocido acerca de la vinculación que los unía. Te acuerdas de esto y del otro, y conoces a este o al otro, fue diciendo el hombre mientras la abuela cada vez más sorprendida asentía preocupada; quién era este hombre que parecía inclusive saber más de su historia familiar que ella misma. Pero entonces tú eres… Rodolfo, querida Justina, Rodolfo, hijo de Amilcar y nieto de Dadá, abuelo tuyo por parte de madre. Pero vayamos al asunto, la abuela nunca en su vida conoció a ningún  Rodolfo, es más, Dadá era un primo suyo y no su abuelo como afirmaba el desconocido, por lo demás cada detalle en la historia era tal y como lo refirió él. Qué piensa usted de todo esto a ver, ninguna broma señores, ninguna. Son cosas que pasaron y nos la perdimos o perdidos recuerdos que pasaron por toda la experiencia de todos menos por la de uno, en este caso, la mía. No te conozco, no eres mi nada, punto.

Una noche de locos te digo, desde que llegó la señora Gálvez con esos dos sujetos, no pararon de contar estupideces, que te conozco que no, que tú eres, eras, lo que hacías no hacías, pensabas o decías, etc. Me limité a garabatear en mi cuaderno círculos concéntricos alrededor de un haz de luz que imaginé color de los cabellos de Irma, la de Homicidios, y es que esa tía me tiene loco con sus tacos y manera de andar de lado a lado… Pero bueno, anoté cuanto pude y al final les dije que todo era producto de una confusión, y que si alguna de las partes estaba dispuesta a seguir con ese caso más confuso que un dibujo de Zurn, pues que lo hiciera pero mañana, puesto que a esas horas ninguna instancia mayor atendería a nadie. Se marchó la Gálvez, jurando y perjurando que hundiría a los supuestos ladrones que no robaron más que nuestro tiempo en conjunto con ella, pues había en el norte de la ciudad una amenaza de bomba que atender, pero que por darles mayor crédito a esos tres, tuvimos que derivar a la comisaría de Norbe, donde curiosamente está mi archienemigo, el general Bolder; ¿cosas que pasan no? Los dejamos libres ni bien se hubo ido la señora, les dijimos que si se conocían o no, nos daba igual, pero que no volvieran a estar llamando a la puerta de nadie de la forma en que lo hicieron. Ellos siguieron insistiendo en no conocerse, aunque claro, los rasgos indiquen lo contrario, y bueno, a mí también me pasó algo así en el carro la otra vez; un niño que veo a través del vidrio manejar su bicicleta y que por alguna razón recaba en mi mirada y la sostiene hasta que lo pierdo de vista. Un niño más que parecido a mi hijo el finado, un niño que me arrancó más lágrimas que el original, pues él sí podía andar, manejar bicicleta y esas cosas que los niños sanos hacen; en cambio el mío que espero goce ahora de la gracia de Dios, confinado a esa horrible silla de donde nunca podría salir por la polio, por la maldición, por nuestros genes atrofiados, quién sabe…

Simultánea coexistencia de distintas dimensiones en una sola realidad, de eso te hablo, qué opinas. Vamos no seas reticente, si somos la viva imagen de nuestra madre, ya sé que tú la conociste, pero te digo que así es, no pretendo ser hermano tuyo, solo que quizá podamos establecer cierta vinculación entre nuestras realidades disímiles. La mía esta todavía viva, si quieres te la presento para que juzgues por ti mismo.

Hola mamá, éste es Mario, ¿qué te parece? Hola, oye pero si es igualito a tu tío Fulgencio. ¿Fulgencio?, quién es él. ¿No te conté acaso?, ¿supongo que no verdad?, un tío que tuvimos cuando era todavía una niñita de diez años, un tío que una vez vimos en casa de tu abuelo, un hijo llegado recién o recién conocido o algo así, que por cierto nunca más vimos. ¿Debes ser hijo suyo no? Señora, usted me está confundiendo, te lo dije amigo, todo esto es una tontería, yo me largo, están todos ustedes locos…



viernes, 29 de noviembre de 2013

ARRIBO

Ya estoy llegando mi amor, veo los techos de las casas y las colinas verdes que rodean nuestra casa, traigo carne, hoy comeremos carne cruda. Este cuerpo se agota, dudo mucho le quede más de unos días, todavía no he pensado dónde dejárselo al siguiente, quizá debí dejarlo y ya una vez pasó eso, pero bueno...no extrañará ni mierda todo este mundo físico....ni el otro, un vapor elevándose y punto....no dejen ninguna nota.

lunes, 25 de noviembre de 2013

DIMENSIÓN DIA 01

Ni esto ni lo otro, saldada la cuenta y con el cielo medianamente nublado, te dices aludiendo sobre Caicedo: Cultura de la subcultura, moral de lo amoral. Se marchó dejando tan solo un par de trapos y revistas de literatura, me llega al pincho estará diciendo; sin embargo de todas formas lo haría, estaba avisado; ni modo. Resta lo del disco, su extracción de la mortalidad rumbo a la eternidad, o lo efímero en el país de sordos. En seguida su respectiva presentación en vivo y hacia los arrabales de la destrucción.

Vuelven a tus pensamientos la ratas enfundadas en chalecos negros y cintas en la cola, cintas que si bien lucen repugnantes, combinan perfectamente con el acabado de sus chaquetas de piel;, vuelven y con ellas las luces que opacan la visión en el umbral de tu habitación, de pronto no quieres dejar ese rincón oscuro lleno de siniestras morbosidades como acariciar la quijada del insecto encallado en la penumbra, aquél que solo repite respiraciones dificultosas a ritmo lento y pausado]; tú lo acaricias pero en realidad apelas al genio que lleva dentro, sabes que solo de esta forma pordrás dar con él, y entonces si sucediera eso sin mayores complicaciones, acaso pensarías por un instante siquiera en asomarte a la luz?. Por eso te digo, libera los miasmas de tu organismo que dormitan enredados con la humedad del lugar, busca una rendija y concéntrate en ella; mientras puedes consolarte con viejos recuerdos de nalgas perforadas por el centro de su juntura, y tú disparando hilos de baba crema de tu boca atestada de cenizas, grasa y moco negro, dispara con ambos, dispara, dispara, el dedo, los dedos, el cañón, hacia el fondo, estruja, exprime, extrae, sacude.

Estuvimos hablando con Dean ayer por la tarde, le llamamos para pedirle un tema de Razor o si podíamos hablar con uno de ellos; pero estaban de gira,  felizmente el buen Dean dijo, ahí va su tema, y nada, fue en ese momento cuando es que asola a mi plano visual la imagen  de ti entre promesas y planes. Nos deshicimos en carcajadas recuerdas?, qué más podíamos hacer. Ahora tenemos este pequeño bar donde para describir tenemos viejas lacras, enjutas u obesas y toda la puta bibliografía de Somerset Maughan a medio devorar por las polillas, una pesadilla; a ver dime, podría alguien en su sano juicio vivir así? Ves que no, se trata de resistencia hermano, hay que resisitir, que disparen todo lo que tengan y nosotros también, el final no existe, tal vez tu extinción, que no es lo mismo, y no me discutas otra vez, confiemos que sí, que tan solo mudaremos de cuerpo u envoltorio y volverás, volveremos a intentarlo o a cagarla peor, lo otro ya no consiento su sola mención: una sensación de desprendimiento fugaz sucedida por la convicción de oscuridad perpetua, sin percepción, sin consciencia pero estando allí ineludiblemente?, no soportaría eso ni a balazos.
Ya es tiempo, volvamos...

jueves, 21 de noviembre de 2013

El arte de la renuncia


Detienes tu quehacer, sueltas lo que tengas en la mano y mueves tu cuerpo, caminas impasible, frente en alto, te acercas a la salida y le dices al de seguridad, no sé tú man, pero yo me largo, esto no es para mí, en realidad nada parece serlo, así que adiós. Y te largas. Afuera todo sigue igual.
Te invade una sensación de poder, de triunfo, qué has ganado, nada, pero has renunciado, eso es lo que cuenta. Recuerdas episodios similares en los que debías volver al centro de labor digamos que dentro de dos minutos, y desviabas tu ruta hacia el puente o el parque o simplemente a seguir caminando sin ningún propósito. Renunciado a todo, claro que sí; después todo es igual, todo permanece, menos tú, tú renuncias y deshaces de todo, nada puede retenerte, eres libre y salvo las putas necesidades vitales que hay que satisfacer cueste lo que cueste, porque no quieres morir, todo bien, el resto puede no estar, ser prescindido, ser nada. 

Lees, escribes, tocas guitarra, pero sobretodo te empeñas en consumir lo que sea para mantenerte fuera de tu lucidez, la cual es lo mejor que puedes anhelar y querer, ya que no hay como andar lúcido y liberado de interferencias mentales, pero no, a ti te gusta estar mareado, fuera de ti, alterado, no por odiarte, antes creías eso, ahora sabes que no es así, es tu vocación la que se juega la vida y los méritos con cada borrachera o pasada de vueltas, aun cuando por momentos llegues a pensar que está mal, a juzgar por el deterioro físico. De modo que te recuperas y sigues adelante con tu vida decadente respecto del rebaño, pero feliz y realizada respecto de tus ideales.

En tus travesías ves rostros, cuerpos enfundados en su grotesco conformismo consigo mismos, es decir, con el fruto de su esfuerzo en el trabajo y la familia y la sociedad. Y te cagas de risa, enajenas tu mente, no puedes ser todo así, claro que no, mírate, llevas años siendo distinto y sigues en pie, sano y salvo, tal vez solo pero bien. Por eso marchas imperturbable, siempre hacia adelante, aunque retrocediendo pero adelante, limpio de imperfecciones y reductos de lo imposible, como adaptarte, funcionar para esta máquina. Es cuando a veces alcanzas a leer cosas como: El interno perdió su libertad más no su dignidad, refiriéndose a un reo; y te preguntas si eso tiene sentido, cuál dignidad, en tu caso, tú perdiste la dignidad pero no la libertad, qué es la dignidad sino otro invento burdo de la moralidad contextual, a ti te llega al pincho ser digno de o que alguien sea o no digno, tú eres libre de, eso es, libre para o por, de manera que la dignidad se te hace ajena. Dicen que es aquello que te hace merecedor de respeto, pero entonces te preguntas, acaso no somos dignos como sociedad para merecer el tipo de mierda que nos bombardean con la televisión, quién se pone a pensar en eso; acaso no somos dignos para merecer el tipo de educación y oportunidades que tenemos en estos tiempos?. Tú ansias una guerra porque sabes que solo entonces sería importante la vida, la dignidad y todo eso, pero ahora no, a quién le importa la dignidad del otro, por ejemplo tú que te curtes, te cultivas y haces respecto del arte y la cultura, quién respeta eso, nadie, y tu dignidad, quién la destruyó? Claro!, tú mismo, tu libertad desaforada borró todo resquicio de dignidad o valor intrínseco que pudieras haber tenido por derecho civil, desobedeciste todas las normas, no te puedes quejar, pero tampoco remorder, has roto todo lo que se ha romper, congratulate, de todos modos la música y el arte siempre estarán ahí, mientras vivas, así que solo tienes que mantenerte vivo y rebosante, alegre y consecuente. Así que a seguir volando y corriendo a más de quinientos, que la meta no existe, pero sí la emoción de estar adelante, siempre arriba, hasta fundirte con las estrellas.

martes, 19 de noviembre de 2013

LAS CHICAS "HEMORRAGIA"



Lleva la morena un precioso jean rojo apretado, su amiga, la castaña, un leg jean celeste; caminan a pierna suelta y hablando a boquijarro lo divertido que sería hacerle meter la lengua a alguien al culo del perro que se caga delante de la casa de Fabio, o sea yo. Llaman tirando piedras cada vez más grandes a mi ventana, para cuando asomo la cabeza los veo abajo dispuestos a arrojar una roca de casi tres kilos. Dudo lo logren nenas, las reto. Y en efecto, la piedra por poco y le revienta la cabeza a la de celeste, pero la de rojo no haciéndose esperar, ya lanzó un trozo de ladrillo que impacta asombrosamente sobre mi frente. ¡Mierda!, me diste, grito, mientras recojo la chaqueta de los Black Oak Arkansas que está bajo mis pies desnudos y salgo raudo de mi habitación.

Los acompaña Núñez, el sujeto que continúa insistiendo con ambas desde la víspera; su cabello está prácticamente devorado por el fuego en todas partes, solo unas cuantas islas de mechones jaspeados es cuanto queda, y su ropa hecha jirones y muñones de vómito reseco. Hey bastardas, les digo, qué fue. Caminar zopilote, vamo a latear, contestan al unísono. Vamo pues.

En Huaskayork las tardes naranja de junio son las más pajas para andar sin pedos que no se suelten por cualquier parte o discusiones sobre la estética decaída del hardcore. La gente se limita a comentar para sus axilas lo estrambóticos que lucimos o lo poco educados que somos, pero sobretodo lo desvergonzadas que son ellas: Lucy, la de rojo, Carla, la de celeste, ambas sobrinas de Tulio, el dealer que murió hace un mes en la redada que hubo en Detroit Drugs city, allá arriba por Incho, por donde antes la Chola hacía a medio mundo cagarse de miedo con su fierrooote de ocho kilos que cargaba en el bolsillo, palteado como paraba.

¿Mis amigas?, qué va, ¿mis nenas?, todavía, son dos extraños seres con apariencia femenina que andan dando vuelta al mundo sin más empeño que seguir haciéndolo lo más agravantes que sea posible, lo menos femeninas también, y más que nada, lo más locas posible.

Veo el bus plomo que va atestado de personas hacia Pio pata, creo reconocer dentro varios rostros; ¿ese no es Julio?, ¿ese otro no es Roy?, ¿y aquél no es Adrián? Sí huevón, todos son tus patas, todos lo que quieras, dicen alguien. Claro, por qué no, todos podrían ser mis amigos si no fuera por... en serio, por qué nadie es amigo mío. Ah gracias, ¿y nosotros qué?, se está poniendo sentimental el Curaca Favio, ya casi llora, ya va llorar, miren... Quiere llorar, quiere llorar, oigo que termina de decir la muy puta de Lucy, la que siempre anda jodiendo, ya le dije que cualquier momento voy a dejar de coger con mis manos sus nalguitas de perrito ojiuva y hacer algo más, pero nada, parece desear pierda los estribos. 

Y bueno, por qué hacerla esperar más, voy y tomo entre mis manos su kekito de veinteañera; ven para acá, diciéndole, ya casi eh, estás para darte curso, eso es, mueve el rabito niña, así está bien, tú qué dices. Claro Curaca, claro, dale, ahora toma; ¿toma?; qué cosa, le digo; esto, contesta, y se orina sin más en todos sus pantalones. Yo veo mi mano humedecida sin más y rápidamente percibo el hedor a riñones podridos por tanto vodka que se ha metido durante el fin de semana. Puta asquerosa vocifero mientras retiro mis manos, se caga de risa. Núñez, más allá, ríe un poco tímido pero muy entusiasta. Y tú qué huevón, le digo; nada, responde, sigue tu flecha brother, me río de ella. Cágate me dice ésta, cómo no si fuera tú, alcanzo a decir cuando los tres me llevan varios pasos por delante.

Damos unas vueltas por el parque Bonifatti, total legalize desde la postinfancia, vemos unos patros graznando los hijoeputas todo panas como si el parque estuviera infestado de marcas o narcos, en fin, nos sentamos alrededor de bancas circulares, ellas cruzan las piernas, nosotros encendemos un huiro, alguien menciona el puto hedor de la de rojo, y la de celeste se suelta un flete o gas intestinal que suele llamar: croac, ahí va un croac, dice, y oímos un reeet. Bailan los monos con sus elencos, mequetrefes sin gloria ni pena bajo el dominio danzante; ya man, me dicen, qué tienes contra todo el mundo, pareciera que todos te dieron por detrás y que por eso les guardas rencor; por detrás te voy a dar putifarrita le digo a la de rojo, la que más me está llegando al pincho. Oe, si vas a venir a loquear como imbécil de esta forma mejor saca la vuelta me dice la de celeste; hecho, digo y me dispongo a ir, ahí nos vemos putillas les digo; estiro el cuerpo, acelero el paso hasta la avenida Huancavelica, detengo un rojo Etupsa, subo, arranque señor cagarruta... 

Avanzamos muchas cuadras, llegamos a la universidad, damos la vuelta, ¿no bajas? me dice el cobrador, no, vuelvo, le digo y le alcanzo otra china, bien me dice. Emprendemos el regreso, veo el fundo muerto del porvenir así mismo muerto, la casa de los viejos, la Volvo, Evitamiento, el Parque industrial donde siempre la hacíamos, y por fin, Sumar. Se detiene el bus y suben los tres que despedí hace dos horas. Suben y al verme se precipitan, habla brother, me dice la de celeste, ¿estás en tu turibus, a dónde te largas?; a la jato, les digo, aya, oye mira a esta perra asquerosa me dice la de rojo, señalando a la de celeste, lo jodió al Núñez, se meó encima y ni siquiera se sacudió el barro porque luego se puso a revolcar en el piso como la puerca que es. Complacido por saber que todo sigue marchando bien, veo bien a la de celeste, me fijo en su rostro y cabello, la encuentro sumamente hermosa, ¿qué estuve viendo todo este tiempo, es decir, desde que la conozco?


Hola le digo; ¿hola?, me dice, ¿qué te pasa gonorrea?, me responde; estás asquerosamente bella, le digo lo más galante que puedo; sí claro, me corresponde, no se esperaba eso estoy seguro; ponte de pie, vamos a bajar, les digo a todos, a meternos un clavito con su traguito ¿les parece? Bien con el Curacón! gritan los tres.

Antes de bajar, veo el fango en el leg jean de la de celeste, y no aguanto más, me enamoro, lanzo mis gordas y venosas manos a apretarle ese par de nalgas de campeonato, ella se inmuta ligeramente y esbozando una sonrisa que no la dirige a mí, sino al conductor, dice, qué rico papito! a ver qué te parece esto más mi amor, y se caga ahí mismo, sin más, como si no pudiera aguantarlo más; el celeste se amarilla y el hedor me obnubila, amo a esta hermosa puerca.

Bajamos, nos cagamos de risa, caminamos un poco más, respiramos noche pura y humo y trago; llegamos por fin al local, ellas toman la delantera, muertas de risa, doblándose en dos; entran y dándonos un par de besos volados desaparecen tras la puerta. Nosotros entramos después de ellas, pedimos dos cervezas y algo de Jimmy Johnson; El grill "La pasión de Kristo" abre una vez más sus puertas a un Huaskayork ávido de decadencia y pudrición. Se presentan hoy, por cuarto mes, el dúo femenino "Hemorragia", perversas danzarinas de poesía corporal y muestra sensual. Somos sus fans y amigos y quién sabe muy pronto...



viernes, 15 de noviembre de 2013

SENTENCIAS

Todo estará bien, fuimos oyendo uno de otro conforme nos caía encima el mundo, vaciado quizá de la cuenca del diablo, y mírate ahora, ardiendo viva por la fiebre, yo por la desesperación ante la imposibilidad de volar o de volver a hacerlo. Nos duele tanto nuestros cuerpos, a mí más mi alma envenenada a sí misma conforme se hacen las semanas días y los días, horas. Suena Buddy, eso consuela? ya no tanto como hace años, meses, semanas, no tanto como cuando se me ocurrió pensar que lo haría.

Tú solo quieres estar en el foso, más y más al fondo, me dices todavía en el recuerdo de tu voz; no sé qué decir, en un primer instante la negación categórica fue mi instinto de supervivencia, ahora ya no sé, mi majadería para con la falsa dignidad que añoro de la muerte. Todo el universo ceñido a los bordes de un punto minúsculo como el que hago con un lápiz en el centro de mi mano, y en ese símbolo, toda mi vida reducida, reduciéndose más allá de lo posible. Acaso hay algo más cuando se quiere menos aún?

Mañana será el día, nuestro día, me canso de pensar en volver a decir por enésima vez, y sin embargo sigo creyendo en el verde de mi juventud perdiéndose tan pronto como arribo a las noches de mis mañanas que culminan ni bien inician. Mañana no existe veo, todo se detuvo desde aquella vez no sé cuándo, y el resto pura ilusión de hoyos todavía sin llenarlos con mi cuerpo, mi ser devenido a más que eso: cadáveres sin posibilidad de más.

Si yo tuviera oportunidad alguna, fui diciéndole al mundo, a mí mismo, pero decirlo fue en sí mismo la reina de las oportunidades, pues el que pueda recordarlo solo indica aquello. Ahora veo el manantial del pueblo del abuelo, y a Doña Ernestina siguiendo a Don Máximo, colina arriba, hacia la casa, en esta madrugada comandada por una gorda luna plateada, con nuestros caballos de ojos saltones más adelante, pensando qué bello es toda esta oscuridad. Quizá ahora en el lecho de sus tumbas esperen mi calma y sea mi entrega en fin de las penurias que desde ellos hasta esto, llegue a su fin.

Yo tengo miedo, lo dije por fin cuando ya no tenía más que decir respecto de lo que tenía realmente. Vivo con mi miedo para seguir viviendo, y eso se tiene que acabar estoy seguro, los medios los tengo claros, el modo todavía, la alegría y calma ya casi. 

Vuelvo, vuelvo, entonces vuelvo a ustedes ancestros, habiendo hecho para todo esto que me tocó, en cierto momento, lo mejor que pude, y consciente en lo que reste, de lo insuficiente que podemos ser para propósitos mayores que nuestros débiles cuerpos y mentes...


jueves, 14 de noviembre de 2013

EBRIO

En qué te has convertido hermano... Una vil rata que asume todo lo que pasa como cualquier mierda... Condicionada por todo lo que se refiera a tu sumisión... Y dónde quedó todo tu espíritu... dónde hermano de las mil cadenas quebradas, hechas amasijos de acero, pedazos de carne que con voces fuertes y amenazas se hiceron carne podrida para los buitres, permitirás el resto al antojo de lo improble...delo improbable...


sIEMPRE DIJE NO MÁS DE ÉSTO, de lo otro.. y mira... de hambre supeditado...esclavizado, m{as temeroso que cuando eras unas rata que solo pedía veneno...y sol la cama suplicaba verdad, un poco de vida y no más... KROKUS... DEMOLITION Hammer... y mi paz de guerra de paz, de libertad, de ser quienes creímos ser..Y mira...pura esclavitud...puras amarras...  mnjugyhj cgbfvfguyhjkilp´{8kuijyh gbfvcgtyhu7j8i,.lkumhij gfvcdxv9kloijuyhgtrfdsdfuyhijkjwhfkiuyhfqw,dr  NO SERÉ UNO MÁS...  VOS ME DISTE LIBERTAD,........ ROCKANDROLLL .....,. Y  PUEDO SENTIR.... NUNCA MÁS SOÑAR PR AQUELLOS QUE SIENTANJ LO MISMO....... SOMOS LOS PUTOS ESCLAVOS QUE A TU A TU CUARTO LLEGARON.......... GENTE CALLEJERA   Y QUE EN ESTA NOCHE...... SERÉ UNA MIERDA MÁS MIERD AMÁS...............OHOHOHOH...... DUERME MÁS....... NO PUEDO SENTIR... A DÓNDE IBA,,,, Y  MI IDENTIDAD,,,, QUIÉN ERA YO,,,,,,,,,,,,,M,KOJGT 1YU3D9N¿|3IW9CEUYG